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Británico paralizado a los 21 años revela cómo es vivir con el chip cerebral de Elon Musk

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Sebastian Gomez-Pena es uno de los primeros pacientes británicos en participar en el ensayo clínico del dispositivo Neuralink en el Reino Unido. Este implante permite a los usuarios controlar una computadora usando solo sus pensamientos. El antiguo estudiante de medicina, que quedó paralizado del cuello para abajo tras un devastador accidente hace dos años, dijo a Sky News: "Es un cambio enorme en tu vida, en el que de repente ya no puedes mover ninguno de tus miembros. Este tipo de tecnología, de alguna manera, te da una nueva chispa de esperanza." El multimillonario magnate tecnológico Elon Musk ha sugerido que el implante podría un día llegar al público general, diciendo que su ambición definitiva es crear una interfaz cerebro-ordenador de mercado masivo que conecte directamente las mentes humanas con máquinas potentes para lograr "una simbiosis con la inteligencia artificial". El señor Gomez-Pena, un aficionado cellista y jugador de rugby, estaba en su tercer año de medicina cuando, con 21 años, se zambulló en aguas poco profundas durante unas vacaciones y se golpeó la cabeza, causando daño medular permanente. Actualmente es uno de siete participantes en el ensayo del Reino Unido para evaluar la seguridad y fiabilidad del dispositivo en pacientes con parálisis severa. Neuralink ha dicho que su misión es "restaurar la autonomía a aquellos con necesidades médicas no satisfechas y desbloquear nuevas dimensiones del potencial humano".

Británico paralizado a los 21 años revela cómo es vivir con el chip cerebral de Elon Musk

Cómo funciona el chip cerebral de Neuralink y la operación en UCLH

La implantación se llevó a cabo durante una operación de cinco horas en el Hospital Universitario de University College London (UCLH), con cirujanos e ingenieros británicos trabajando junto a personal de Neuralink. El procedimiento fue realizado por el robot quirúrgico R1 de la empresa, diseñado para insertar electrodos microscópicos en el delicado tejido cerebral con una precisión extrema. El dispositivo se conecta a 1.024 electrodos implantados a unos cuatro milímetros de la superficie del cerebro, en la zona responsable del movimiento de la mano. Hilos ultrafinos, diez veces más delgados que un cabello humano, transportan las señales nerviosas a un pequeño procesador incrustado en una abertura circular en su cráneo. Desde allí, los datos se transmiten de forma inalámbrica a un ordenador, donde un software de inteligencia artificial aprende a interpretar la actividad cerebral. Una vez implantado, simplemente pensar en mover su mano o tocar un dedo puede mover un cursor o registrar un clic del ratón en una pantalla. "Solo lo piensas y lo hace". Aunque controlar una mano mediante una interfaz cerebral no es totalmente nuevo—los primeros experimentos se remontan a décadas atrás—los investigadores siguen quedando impresionados por los avances. Científicos han demostrado previamente que monos y humanos controlan extremidades robóticas, juegan a videojuegos e incluso compran online usando interfaces neuronales. Aun así, el progreso de Gomez-Pena, dicen sus médicos, es notable. "Es alucinante: puedes ver el nivel de control que tiene", afirmó Harith Akram, neurocirujano y responsable del ensayo de UCLH. Neuralink ha probado la tecnología en 21 personas en EE.UU., Canadá, Reino Unido y los Emiratos Árabes Unidos, todas con parálisis grave causada por lesiones de la médula espinal, ictus o enfermedades neurodegenerativas como la ELA. El primero fue Noland Arbaugh, de Arizona, a quien le implantaron el dispositivo hace dos años este mes. Ahora es uno de siete participantes en el ensayo del Reino Unido para evaluar la seguridad y fiabilidad del dispositivo en pacientes con parálisis severa.

Cómo funciona el chip cerebral de Neuralink y la operación en UCLH

La promesa de Neuralink y las ambiciones de Musk

Elon Musk fundó la empresa en 2016 junto a un grupo de expertos en neurociencia y robótica. Dijo que su ambición definitiva es crear una interfaz cerebro-ordenador de mercado masivo que conecte directamente las mentes humanas con máquinas potentes para lograr una simbiosis con la inteligencia artificial. Neuralink ha dicho que su misión es "restaurar la autonomía a aquellos con necesidades médicas no satisfechas y desbloquear nuevas dimensiones del potencial humano". Su objetivo es estudiar la reversión de la ceguera enviando datos desde cámaras, a través del chip, a los centros de procesamiento de la visión del cerebro. Accessing other brain areas involves implanting electrodes deeper into the organ safely and reliably, a challenge the company admits it has yet to overcome. Elon Musk, fundador de Neuralink, mantiene grandes esperanzas para la tecnología. En un evento del año pasado, planteó la idea de que los usuarios conecten su dispositivo a un robot Optimus fabricado por su otra empresa, Tesla. "You should actually be able to have full body control and sensors from an Optimus robot. So you could basically inhabit an Optimus robot. It's not just the hand. It's the whole thing," dijo Musk. "It'd be kind of cool. The future is going to be weird. But kind of cool."

La promesa de Neuralink y las ambiciones de Musk

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